lunes, 16 de agosto de 2010

Voces de Vidrio


1

Tras la puerta yace un universo paralelo,

son caras de agua y fuego,

olores de ruido y deseo.

VOCES, vomitando plástico negro.

Relojes riendo al final del juego.

“Dejan correr el tiempo”

“Dejan correr el tiempo”


Yo caminé sentado en mi cama,

Mientras CONCIENCIA rodaba por mi cuarto.

Santa “Claws” tomaba Coca-Cola

Mientras comía niños de jengibre.

“Hay que poner en el horno al cisne”,

Los relojes me lo dijeron.

2

El mundo es viaje pasajero

y este es nuestro festín.

Así que comamos, PECADORES.

Dame una lágrima para brindar por Cruz de Loálto,

que ni comprando escaleras lo alcanzo.

Todo es parte de este momento.


Una imagen perdida en defectos

que tras la ventana afila gubias;

Como un árbol que crece sus raíces hacia el mal.

¿Cómo soñar?

¿Cómo amar?

Esculpiendo arena y fuego.

3

Soy en el abismo del hombre

como en la boca de la bestia.

“¿Soy o no soy?”, como dijo Shakespeare,

convirtiéndome al final del acto en la carcajada.


Ven y ríe conmigo,

te susurraré al oído

PALABRAS de VIDRIO.

Héctor Pérez Babilonia ©

Todos los Derechos Reservados.


domingo, 17 de enero de 2010

La Musa



1

¿Por qué me llega el amor con un batazo?
Llevando mí pelota latiente fuera de la verja.
¿Por qué me besas si no me quieres?
¿Por qué me deseas si no me amas?
Me llenaste el corazón de tu luz necesaria.
Pero tú te quedaste en la oscuridad tan sola,
tan herida.
En el medio de este verso...

... vacía




2
Sé que me deseas.
Tus poros respiran mi nombre.
El perro entre mis piernas grita tu nombre:
Juana María, Juana María.
Una bombita verde perdida en cielo:
Juana María, Juana María.
Siempre tuyo,
nunca mía:
Juana María.
3
Mis manos tiemblan cuando te tocan.
Es parte de este juego que jugamos.
Yo perdí,
me pegue de ti,
como un bubalu rojizo,
suave, tierno y esponjoso.


4
Bésame bajo el cielo que se besaron los muertos.
Como lo canto Dragón en su canción popular.
Bésame sobre el lago oscuro y no te quites.
Dejemos que las tinieblas nos acurruquen
con su placer.

5

Tus palabras fueron serias,
pero inciertas.
Fueron como bofetadas
que me hicieron ver estrellas.
Es mi rostro el que se enreda con tu rostro.
Es mi lengua la que danza con tu lengua.
Estas manos que te tocan son las mías.
Seductoras
con Parkinson
inevitable.


6

Trate de robarme tu poesía y
busque bajo tus ojos el fuego.
Encontré dos llamas encendidas
que declamaban tus poemas.
Yo me queme solo,
mientras tú ardías.


7
Quisiera morder tu vientre,
cantarle una canción a tu ombligo.
Desirte lo que siento con una lagrima.
Yo, que ya no escribo romanceros.
Aquí estoy de nuevo pariendo versos.
Omitiendo estiércol.
Hipnotizado por tus besos.
8
Bruja.

Algo me hiciste,

Fue puro,
Impuro.
Algo me hiciste.
No sé como elaboraste el conjuro.
No sé que me echaste en la comida
Pero me gusta lo que siento.
Aunque tengo miedo
por ti.

9

Por ti quemare mis libros,

para que el humo te arebate con mi poesía.
Estas palabras que te escribo
no son de Neruda, ni de Oliverio.
Mucho menos de Gustavo o de Robledo.
Estas palabras que te escribo,
son las mias.
De mí
para ti.
Son las mías.